Este domingo, un cohete Kinetica-1 de la compañía privada CAS Space despegó desde la zona piloto de innovación espacial comercial de Dongfeng, ubicada en el noroeste de China, con la misión de poner en órbita nueve satélites. Entre estos, se destacan dos diseñados para evaluar tecnologías de computación e inteligencia artificial (IA) en el espacio.
El satélite Chaozhisuan-1, equipado con una cámara de luz visible de cuatro metros y una computadora con IA, tendrá como objetivo analizar imágenes y detectar objetivos directamente en órbita. Esta capacidad permitiría disminuir la cantidad de datos que se envían a la Tierra para su procesamiento.
Según fuentes especializadas, Chaozhisuan-1 podría ser el primer satélite de una constelación futura conformada por miles de unidades. Por otro lado, el satélite Pengcheng-1, desarrollado por la empresa GalaxySpace, evaluará el procesamiento en órbita de datos de teledetección y su distribución mediante una red de comunicaciones satelitales.
Además, Pengcheng-1 probará su operatividad como estación base para redes no terrestres 5G, verificará un enlace óptico láser con una velocidad de 100 gigabits por segundo y realizará pruebas de procesamiento de datos con IA gracias a su capacidad computacional a bordo. De confirmarse el éxito de estas capacidades, los expertos consideran que se abrirán nuevas posibilidades para una mayor integración entre comunicaciones y computación en el espacio.
