Brigitte Kranendonk, nieta de una mujer de 83 años, denunció que su abuela, Brigitte Stegemann, fue sometida a eutanasia en Canadá presuntamente sin su consentimiento y bajo condiciones negligentes. La mujer, que padecía cáncer avanzado de estómago y presentaba dificultades cognitivas, habría mostrado angustia y rechazo 48 horas antes del procedimiento, realizado el 10 de julio en la residencia para personas mayores The Pearl.
Según Kranendonk, durante la aplicación de la asistencia médica para morir (MAiD), la enfermera realizó múltiples intentos para localizar una vena, causando que su abuela quedara cubierta de sangre. La nieta señaló que la institución llevó a cabo el procedimiento sin notificarle, a pesar de que ella tenía el poder médico para tomar decisiones en nombre de Stegemann.
La familia sostiene que la anciana no estaba en condiciones mentales para aprobar la eutanasia, dado que respondió incorrectamente a las preguntas de evaluación cognitiva y al parecer no comprendía plenamente la situación, incluso creyendo que algunos familiares estaban fallecidos. Además, se menciona que la paciente, muy religiosa, rechazaba instintivamente la eutanasia.
Kranendonk criticó la falta de transparencia en el proceso y acusó al personal médico de aprovechar la vulnerabilidad de su abuela para acelerar el trámite. Actualmente, la familia ha presentado una apelación ante la Oficina del Forense de Ontario y la policía local para que se investigue la legalidad del caso.
La policía de Belleville confirmó que se encuentra abierta una investigación criminal, mientras que la residencia The Pearl se ha negado a entregar los registros médicos a la familia. Hasta ahora, ni los médicos implicados ni los representantes de la clínica han emitido declaraciones.
Canadá presenta una de las tasas más altas de eutanasia en el mundo. En 2023, las muertes asistidas representaron el 4,7% de los fallecimientos totales en el país, hecho que ha generado un debate intenso sobre los aspectos legales y éticos del sistema.
