David Ball, quien cumple cadena perpetua tras ser condenado por un asesinato cometido con una ballesta, ha iniciado una demanda contra el Estado británico buscando una compensación cercana a los 13.000 dólares. Ball alega que sufrió una “humillación” y un atropello a su dignidad cuando un guardia lo insultó mientras lo sometía en su celda de una prisión de máxima seguridad en Mánchester, según informaron medios locales.
Ball, de 56 años, está preso desde 2019 por haber matado a Lee Atkins, de 38 años, con un disparo de ballesta tras una disputa de tráfico en Bootle. Documentos judiciales detallan que funcionarios acudieron a su celda para trasladarlo a otro módulo luego de sospechas de que estaba intimidando a otros reclusos para despojarles de sus medicamentos. No obstante, Ball se negó a salir y amenazó con causar daños a sí mismo con una tetera y una cuchilla.
El preso relata que durante la intervención le forzaron el brazo izquierdo a la espalda en dos ocasiones, y cuando manifestó que el brazo estaba roto, uno de los guardias le replicó con insultos. También sostiene que fue agredido físicamente, sufrió heridas en el brazo y la rodilla, perdió el conocimiento y que estos hechos empeoraron su salud mental.
Por su parte, el Ministerio de Justicia desmiente la versión de Ball, argumentando que el guardia no tuvo intención de degradarlo y que la fuerza utilizada fue la necesaria al considerarlo un riesgo para sí mismo y para otras personas.
Fuentes judiciales indicaron que existe molestia porque un condenado por asesinato con ballesta presente una demanda por supuestos agravios verbales. El caso será analizado próximamente por un tribunal en Mánchester.
