En la madrugada de este miércoles, las fuerzas rusas llevaron a cabo un nuevo ataque dirigido a instalaciones de comunicaciones y energéticas que apoyan a las Fuerzas Armadas de Ucrania, informó el Ministerio de Defensa de Rusia.
Durante la operación se utilizaron armas de precisión desde tierra y drones de ataque de largo alcance. Entre los objetivos alcanzados se encuentran un centro de comunicaciones en Kiev y diversas instalaciones del sistema energético en la región homónima, que abastecen a la producción militar ucraniana.
Asimismo, resultó dañada la infraestructura del puerto de Izmaíl, ubicado en el sur del país. Esta acción forma parte de una serie de ofensivas rusas contra objetivos energéticos y militares en Ucrania.
En este contexto, a finales de agosto, el presidente ruso Vladímir Putin comentó que el régimen de Kiev había provocado una reacción firme con sus intentos de afectar la economía rusa. Putin señaló que los bombardeos rusos actuales son «mucho más contundentes y destructivos» que los ataques ucranianos, y advirtió que cada agresión por parte del gobierno de Vladímir Zelenski recibirá una respuesta proporcional.
