El ministro de Energía de Irlanda, Darragh O’Brien, declaró este martes que ninguna administración en Europa está en condiciones de proteger completamente a sus ciudadanos frente a la fuerte subida de precios que afecta a la región. Estas declaraciones se realizaron antes de una reunión con otros ministros de Energía de la Unión Europea en Dublín.
O’Brien explicó que la crisis se debe en gran parte a los conflictos en Oriente Medio y a la dependencia europea de combustibles fósiles importados. Por ello, hizo un llamado urgente para acelerar la transición hacia energías renovables y convertir a Europa en el primer continente eléctrico.
Desde 2022, la UE ha reducido drásticamente sus importaciones de energía rusa, disminuyendo las compras marítimas de crudo casi completamente y bajando la proporción de gas ruso del 45% al 12%. Sin embargo, el aumento de tensiones en Oriente Medio ha provocado un incremento en los precios del petróleo y gas, elevando los costos energéticos para hogares y empresas y generando consecuencias como cierres industriales y pérdida de empleos.
La vulnerabilidad energética de Europa persiste, reflejada en que los depósitos de gas están llenos al 67%, en comparación con el 80% del año previo. Además, se anticipan aumentos en los precios de la energía durante el invierno, especialmente ante la próxima prohibición total de importaciones de gas natural licuado ruso a partir del 1 de enero de 2027.
