El vuelo FZ1073 de Flydubai, un Boeing 737 MAX con 174 personas a bordo, que se dirigía a Tel Aviv, emitió una señal de emergencia aproximadamente 90 minutos después de despegar, cuando ya se encontraba en el espacio aéreo de Jordania. Según informaciones, la situación se originó por un enfrentamiento entre los pilotos, tras el intento de uno de ellos de estrellar la aeronave. En menos de 30 segundos, el avión descendió más de 4,300 metros. Durante el altercado, el copiloto apuñaló al capitán, y los pasajeros intentaron intervenir en un forcejeo que se tornó violento.
En medio del incidente, se transmitieron los códigos de emergencia 7700 y 7500, que indican una situación de toma de control hostil e intervención ilegal. Esto activó los sistemas de seguridad en Israel y Oriente Medio, motivando la suspensión de despegues en el aeropuerto Ben Gurión. Finalmente, el avión fue desviado y realizó un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita.
El copiloto involucrado en la agresión fue detenido y se encuentra bajo interrogatorio por las autoridades saudíes. Así lo informó el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, quien calificó lo ocurrido como un «incidente de seguridad de extrema gravedad».
