La Embajada de Estados Unidos en México emitió una advertencia este jueves, señalando que apoyar a los narcoterroristas conlleva consecuencias severas. La administración de Donald Trump está empleando todas las herramientas a su alcance para combatir a los cárteles y responsabilizar a quienes colaboren con ellos. Este pronunciamiento fue encabezado por el embajador Ronald Johnson, quien afirmó que ambos países continuarán trabajando juntos para enfrentar al crimen organizado y fortalecer su seguridad.
La advertencia se dio a conocer tras la presentación de cargos por parte de fiscales estadounidenses contra José Flores-Flores, un joven mexicano de 21 años presuntamente vinculado con Los Metros, una facción del Cártel del Golfo. Washington ha catalogado a esta organización como terrorista extranjera, permitiendo el uso de mecanismos legales propios de la lucha antiterrorista.
La situación ocurre en un contexto de crecientes tensiones entre Washington y Ciudad de México respecto a las estrategias para combatir el narcotráfico. Aunque el presidente Trump reconoció avances como el aumento en las incautaciones de drogas y el despliegue de fuerzas mexicanas, pidió a la jefa del gobierno de la capital, Claudia Sheinbaum, implementar «medidas adicionales» contra las denominadas organizaciones narcoterroristas. Criticó las inversiones mexicanas en seguridad y demandó intensificar las inspecciones fronterizas y combatir la corrupción de funcionarios públicos supuestamente aliados con el crimen organizado.
Por su parte, Sheinbaum rechazó estas críticas y enfatizó que México no requiere ser juzgado desde el extranjero. Exigió que Estados Unidos explique cómo afronta el narcotráfico dentro de su propio territorio, destacando su responsabilidad en el consumo de drogas, el lavado de dinero, las redes de distribución y el tráfico de armas hacia México.
