El gobierno de Donald Trump incluyó en un borrador enviado a Brasil la demanda de permitir que «disidentes políticos» compitieran en las elecciones presidenciales de 2026, según informaron fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño. Esta propuesta formó parte de las negociaciones llevadas a cabo el año pasado, en el contexto de la disputa por los aranceles impuestos por Estados Unidos a productos brasileños.
El documento no identificaba quiénes serían los «disidentes políticos» mencionados, y la medida se presentó en un momento en que Trump cuestionaba el proceso judicial contra el expresidente Jair Bolsonaro. El mandatario estadounidense calificó las acciones legales contra Bolsonaro como «una vergüenza internacional» y acusó a Brasil de realizar una «caza de brujas».
Brasil rechazó de inmediato esta exigencia, considerando las demandas como «absurdas». Fuentes de Itamaraty indicaron que el pedido no fue incorporado en las negociaciones posteriores entre las diplomacias de ambos países. Además, el documento solo circuló en niveles técnicos y no llegó a autoridades de alto rango como el canciller Mauro Vieira, el secretario de Estado Marco Rubio ni fue tratado directamente entre Donald Trump y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Hasta el momento no hubo pronunciamiento oficial desde el gobierno estadounidense sobre esta información, y tampoco se aclaró a quiénes se refería el término «disidentes políticos» en el borrador.
Esta revelación salió a la luz en medio de la campaña para las elecciones presidenciales brasileñas, que se celebrarán el 4 de octubre. La semana anterior, Lula lanzó un mensaje directo a Trump, advirtiendo que Estados Unidos no debía intentar influir en el proceso electoral de Brasil. Durante un acto en Teresina, el mandatario brasileño afirmó que las elecciones definirán si «habrá democracia o no» en el país y remarcó que cualquier intento de intervención externa será derrotado.
