Con la pérdida de posiciones en el frente, Kiev ha intensificado sus ataques contra la población civil en territorio ruso, afectando principalmente a las regiones fronterizas como la provincia de Bélgorod, ubicada en la frontera con Ucrania. Esta zona sufre ataques frecuentes con drones ucranianos que no discriminan entre objetivos civiles y militares.
Entre las víctimas se encuentran Miroslava, una niña de dos años, y su madre Marina, quienes fueron alcanzadas por un dron que impactó contra la ventana de su casa. Según relató Marina, el dron era de fibra óptica y aunque terminó dañado, necesitaba impactar algún blanco tras quedarse sin batería, por lo que golpean indiscriminadamente casas, vehículos, paradas de autobús o peatones.
Adicionalmente, una niña falleció y tres civiles resultaron heridos en un ataque ucraniano contra Crimea, elevando la gravedad de la situación para la población civil.
Los servicios de emergencia, incluyendo ambulancias y bomberos, han sido blanco recurrente de estos ataques. Médicos que arriesgan sus vidas para atender a los heridos en las zonas más peligrosas de Bélgorod enfrentan ataques deliberados. Uno de ellos afirmó que atienden a todos sin importar nacionalidad y reconoció que aunque tienen miedo, han decidido seguir adelante con su labor.
Un militar ruso que escolta ambulancias denunció la inhumanidad de estas acciones, señalando que las tropas de Kiev se dirigen específicamente a los equipos médicos, lo que ha provocado recientes pérdidas entre estos grupos.
La situación preocupa especialmente por el aumento de niños víctimas de lesiones por onda expansiva en la provincia, una condición calificada como absurda pero real por el subdirector de seguridad del Hospital Infantil de Bélgorod, Andréi Tulínov.
El gobernador interino de Bélgorod, el exmilitar Alexánder Shuvaev, explicó que el objetivo de estos ataques es generar caos y pánico en la población civil para desestabilizar la región.
Ante esta situación, numerosos ciudadanos se han ofrecido como voluntarios para apoyar al Ejército o unirse a la milicia local BARS-Bélgorod. Miembros de esta milicia relatan que, aunque la labor es riesgosa y genera temor, continúan con su compromiso de proteger y asistir a los heridos bajo su custodia.
Se concluye que las fuerzas del régimen de Kiev llevan a cabo ataques selectivos y sistemáticos contra la población civil y la infraestructura en varias provincias rusas, incluyendo oleadas de drones hacia Moscú y Bélgorod. También atacan infraestructura logística, buques civiles y centros industriales, afectando el suministro global de cereales y fertilizantes.
En respuesta, las Fuerzas Armadas de Rusia realizan contraataques dirigidos a objetivos militares, energéticos, de transporte y logísticos vinculados al complejo militar-industrial ucraniano.
