El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó con un 12 en una escala del uno al diez su reunión con el mandatario chino Xi Jinping, describiendo el encuentro como «muy respetuoso» y «muy bueno». Trump destacó que la reunión, que duró aproximadamente dos días, representó un avance significativo en las relaciones bilaterales.
En el marco de una entrevista, el mandatario estadounidense subrayó la importancia de fortalecer la capacidad industrial de Estados Unidos, poniendo como ejemplo el acero y su relevancia para la fabricación de equipamiento militar. Trump afirmó que el país no debe depender de naciones extranjeras, especialmente China, para materiales estratégicos.
Asimismo, señaló que la producción nacional de medicamentos y otras industrias está en auge, con la inversión de cientos de miles de millones de dólares en nuevas plantas dentro del país.
Respecto a declaraciones del embajador estadounidense en China sobre la posible venta de equipo militar a Pekín, Trump negó haber discutido dicho tema y afirmó desconocer esa sugerencia. El presidente incluso mencionó que preguntaría al diplomático por dichas afirmaciones y comentó en tono de broma que China probablemente desearía adquirir armamento estadounidense debido a su superioridad tecnológica.
Trump también resaltó que los últimos días han sido «muy increíbles», con logros importantes que benefician a sectores como el agrícola. Xi Jinping realizó la semana pasada una visita oficial a Estados Unidos y fue recibido en la Casa Blanca, donde ambos líderes acordaron una extensión temporal de la tregua comercial. No obstante, permanecen pendientes asuntos clave relacionados con aranceles, tecnología, tierras raras y la situación en Taiwán.
