El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha planteado prohibir temporalmente las exportaciones de diésel, una medida que podría afectar de manera significativa a países de América Latina como Brasil, México y Chile, principales compradores de este combustible.
El diésel es fundamental para el transporte pesado, maquinaria agrícola y generación eléctrica. Si EE.UU. limita sus envíos por un período de 90 días, se podría generar escasez y aumento de precios, que ya se encuentran en niveles históricos, debido a la competencia que surgirá entre naciones con gran actividad productiva.
Desde Washington se explica que esta decisión busca satisfacer la demanda interna y controlar la inflación causada por el conflicto con Irán y las restricciones en el paso de buques petroleros en el estrecho de Ormuz.
En Brasil, donde aproximadamente el 30 % del diésel consumido es importado, sobre todo de Estados Unidos (que suministró cerca del 80 % en septiembre), la noticia ha provocado preocupación. Petrobras informó que ya garantizó la importación de 650 millones de litros para octubre, mes que usualmente incrementa la demanda debido al transporte de maíz cosechado.
El banco Bradesco señala que la posible limitación afectaría principalmente a los distribuidores, mientras Petrobras podría manejarlo mejor.
En México, los envíos estadounidenses alcanzaron 288.000 barriles diarios en junio de 2026, un aumento del 10 % respecto al año anterior, colocando al país en el segundo lugar de los más afectados. Ricardo Quiroz, presidente de la Asociación Mexicana de Proveedores de Estaciones de Servicio, advirtió que el impacto se extendería a cadenas productivas clave, como la agroindustria y la construcción.
Ante la volatilidad, el Gobierno mexicano decidió mantener una estrategia nacional desde febrero para estabilizar los precios de la gasolina regular y diésel, estableciendo topes para preservar el acceso a estos combustibles.
Chile, que importa casi el 40 % del diésel que consume, también observa con inquietud esta posible restricción. El Banco Central chileno registró importaciones por más de 4.000 millones de dólares en agosto. Ignacio Mieres, analista de la plataforma XTB, advirtió que una disminución en la oferta estadounidense obligaría a buscar alternativas más caras y podría crear problemas de disponibilidad física, afectando el sector minero y agropecuario, que dependen en gran medida de este combustible.
La medida de Trump, que busca priorizar la demanda interna estadounidense ante un contexto internacional complicado, podría generar un impacto considerable en la economía y disponibilidad de diésel en importantes países de América Latina.
