El consorcio estatal ruso Rostec anunció que su empresa High Precision Systems ha entregado un nuevo lote del sistema antidrones Zubr a las Fuerzas Armadas de Rusia, las cuales ya lo están utilizando con resultados satisfactorios. Este sistema está concebido para salvaguardar infraestructuras críticas, como edificios administrativos y sectores energéticos, frente a amenazas aéreas pequeñas y de baja altura, específicamente vehículos aéreos no tripulados.
El Zubr opera en la línea cercana de defensa, donde es vital reaccionar rápidamente ante la aparición de drones y municiones que recorren el espacio aéreo bajo. Su radar permite detectar automáticamente las amenazas y orientar cuatro ametralladoras coaxiales Kaláshnikov PKT calibre 7,62 mm hacia los blancos identificados.
Para mejorar la precisión y efectividad, el sistema puede emplear un cartucho especial denominado ‘Mnogotóchiye’, que libera tres componentes de manera dispersa para aumentar la probabilidad de impacto sobre pequeños objetivos. El Zubr puede actuar de forma autónoma o integrarse dentro de una red conjunta de defensa antidrones, potenciando una defensa aérea escalonada.
Además, sirve como una última línea de defensa junto a sistemas más complejos como el cañón-misil Pántsir, con el que podrá coordinase mediante un sistema informativo común. El diseño del Zubr permite un mantenimiento y reparación sencilla en el terreno, facilitando su rápido despliegue y asegurando su operatividad constante, incluso en ubicaciones remotas sin acceso a talleres especializados.
