En su presentación ante la 81ª Asamblea General de la Naciones Unidas, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, aseguró que «el socialismo y la ideología no da de comer», para luego defender un modelo basado en el capitalismo inclusivo. Destacó que el empleo, el crecimiento económico y la producción son los auténticos motores que sostienen a un país.
Durante su intervención, Paz criticó a referentes históricos de la izquierda en América Latina, como el expresidente venezolano Hugo Chávez y el exmandatario boliviano Evo Morales, a quienes señaló de implementar una «línea política ideológica» que, en su opinión, fracasó.
El mandatario argumentó que el modelo socialista causó dificultades al pueblo boliviano y explicó que al asumir la presidencia encontró un Banco Central con casi todas las reservas agotadas. Sin embargo, tras diez meses en el gobierno, señaló que lograron incrementar dichas reservas hasta aproximadamente 1.200 millones de dólares, un avance significativo para Bolivia.
Paz subrayó que el país avanza hacia un nuevo modelo económico y anunció que han decidido integrarse al «Escudo de las Américas», una iniciativa de seguridad impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump, a la cual también se han sumado otras naciones latinoamericanas.
Finalizando su discurso, el presidente boliviano concluyó con el enérgico lema: «¡Viva la patria, carajo!», frase que ha sido utilizada también por el presidente argentino, Javier Milei, en distintos foros internacionales.
