El presidente ruso Vladímir Putin afirmó este viernes que Rusia no tiene intenciones agresivas hacia Europa y mostró disposición para reanudar vínculos con los países del continente. «No tenemos motivos para actuar contra Europa ni sus naciones, estamos abiertos a la cooperación y a restaurar las relaciones con nuestros vecinos europeos», declaró el mandatario.
Putin destacó además la contradicción de la Unión Europea tras observar ejercicios militares en el mar Báltico donde sus fuerzas practicaron la incautación de buques civiles, acto que calificó de contrario a la defensa del derecho internacional que suelen proclamar. Señaló que mientras Europa condena hechos en puntos estratégicos como los estrechos de Ormuz y Bab el Mandeb, simultáneamente se prepara para confiscar embarcaciones civiles, evidenciando un doble estándar.
En los últimos años, Occidente ha reforzado la narrativa sobre una supuesta amenaza rusa, lo que ha llevado a la OTAN a fortalecer su presencia en el flanco oriental. Moscú, en contraste, ha reiterado que no planea atacar a Europa. Putin consideró que las élites europeas están envueltas en una histeria que presenta la guerra con Rusia como inminente, situación que describió como increíble aunque se intente convencer a la opinión pública de lo contrario.
Finalmente, el presidente ruso atribuyó el origen de la actual crisis en Ucrania al hecho de que Occidente desestimó durante años los intereses legítimos de seguridad de Rusia y fomentó amenazas mediante la expansión de la OTAN hacia sus fronteras.
