Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, señaló que las Fuerzas Armadas deben estar listas para enfrentar combates en escenarios cada vez más complejos, incluyendo el espacio exterior. Durante una conferencia en Maryland organizada por la Asociación de Fuerzas Aéreas y Espaciales, Caine destacó la necesidad de adaptar la fuerza conjunta para operar eficazmente en diversos entornos globales, desde el lecho marino hasta el espacio cislunar, que comprende la zona entre la Tierra y la órbita lunar, incluyendo la superficie lunar.
El oficial subrayó la importancia de que Estados Unidos mantenga una superioridad espacial sin precedentes. También advirtió que la rápida evolución de tecnologías como la inteligencia artificial y los drones requiere que el país conserve la capacidad de realizar ataques en cualquier momento y lugar del planeta.
Estas declaraciones forman parte de un cambio estratégico reciente en el Pentágono, donde se ha empezado a prever la posibilidad de conflictos armados con intercambio de fuego en órbita terrestre. Esta postura se confirmó poco después de que Washington reconociera por primera vez el despliegue de armamento en la órbita terrestre, aunque sin especificar los tipos de armas. Analistas sugieren que se trataría de sistemas de guerra electrónica destinados a interferir con satélites.
En paralelo, el Gobierno estadounidense impulsa el proyecto llamado Cúpula Dorada, un sistema antimisiles desarrollado durante la Administración de Donald Trump para proteger el territorio nacional. Para estos planes, la Fuerza Espacial ha solicitado un presupuesto histórico para el año fiscal 2027 por valor de 71.000 millones de dólares, cifra que más que duplica la asignación del año anterior.
