El 14 de septiembre, un misil de crucero lanzado por Irán impactó una embarcación donde operaban marines estadounidenses en el estrecho de Ormuz, dejando a ocho militares heridos, informaron tres funcionarios estadounidenses a NBC News.
Aunque ninguno de los afectados presentó heridas graves, todos regresaron al servicio poco tiempo después del incidente. Sin embargo, manifestaron síntomas asociados a la inhalación de humo y posibles lesiones cerebrales traumáticas, como conmociones.
Las fuentes añadieron que los marines no se encontraban a bordo de un buque de la Armada de Estados Unidos en el momento del ataque, aunque no precisaron el tipo de embarcación involucrada.
