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Nuevo libro destapa la alianza política entre Israel y las dictaduras del Cono Sur entre 1972 y 1984

Las dictaduras militares de Uruguay (1973-1985) y Argentina (1976-1983) mantuvieron una estrecha relación con Israel durante esos años, basada en un apoyo diplomático mutuo que buscaba fortalecer su legitimidad internacional y contrarrestar las críticas por violaciones a los derechos humanos y crímenes cometidos contra palestinos y comunistas.

Esta información está detallada en el libro ‘Israel y las dictaduras en el Río de la Plata, una alianza política 1972-1984’, escrito por el historiador uruguayo-israelí Gerardo Leibner y presentado el 24 de septiembre. El autor basa su investigación en documentos del Archivo Estatal de Israel, donde se encuentran evidencias sobre la cooperación discreta entre diplomáticos israelíes y los regímenes militares uruguayo y argentino para mejorar la imagen de estos gobiernos ante la prensa y el Congreso de Estados Unidos durante la administración de Jimmy Carter.

La alianza suponía el silencio sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos por estos regímenes, incluso contra judíos, muchos de los cuales fueron torturados, desaparecidos o asesinados. Leibner señala que Tel Aviv, presionada por su política contra los palestinos, y las dictaduras, afectadas por las denuncias sobre persecución sistemática de opositores, se respaldaron mutuamente para minimizar o negar estas violaciones.

Un aspecto clave de esta relación fue la disposición de Israel a ignorar las denuncias de antisemitismo dentro de las dictaduras y a minimizar las amenazas contra instituciones judías en la región. Asimismo, el Mossad y la agencia de inteligencia argentina SIDE intercambiaron información sobre detenidos judíos desaparecidos.

En Argentina, donde alrededor de 1.500 judíos figuran entre los desaparecidos, la colaboración se manifestó también en gestos como la autorización excepcional para que un rabino asistiera a la boda del hijo del dictador Jorge Rafael Videla, y en presiones para que ambos países del Cono Sur no se sumaran al bloque de países no alineados ni reconocieran a la Organización para la Liberación de Palestina o establecieran representación palestina.

El análisis de Leibner también subraya que esta alianza ocurrió a pesar de que el Estado de Israel promueve históricamente la lucha contra el antisemitismo, revelando así una compleja relación política con estos regímenes autoritarios en un contexto internacional muy sensible.

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