En las últimas 24 horas, las defensas aéreas rusas lograron repeler el ataque más intenso con drones dirigido a Moscú, según informó el alcalde de la capital, Serguéi Sobianin. Durante este periodo, fueron interceptados más de 1.600 drones en distintos frentes, de los cuales 450 fueron abatidos al acercarse a la ciudad.
Pese a las múltiples intercepciones, algunos drones alcanzaron una refinería dentro de Moscú y uno impactó en un edificio residencial. Por el momento, no se han confirmado víctimas fatales en la ciudad.
Sobianin calificó esta ofensiva como un ataque sin precedentes, supuestamente planificado para sabotear las próximas elecciones, aunque aseguró que el objetivo no se cumplió.
Por otro lado, el gobernador de la provincia de Moscú, Andréi Vorobiev, reportó que durante el ataque nocturno se registraron varias muertes entre la población civil. Entre las 03:00 y las 05:00 horas locales, la defensa antiaérea derribó 249 drones en 17 distritos, mientras que en la ciudad de Moscú se registraron 152 derribos.
El impacto de los restos provocó incendios en edificios residenciales, daños en viviendas y vehículos, además de la evacuación de 400 personas de un edificio de 21 pisos en el distrito de Ramenki.
En el distrito de Sofiino, un dron impactó contra un edificio de apartamentos, causando la muerte de una mujer de 44 años y dejando cinco heridos, entre ellos dos niños. En Orejovo-Zuyevo, un hombre falleció en el incendio de su casa. Asimismo, se reportaron incendios en otros distritos como Kotelniki, Liubertsy y Lytkarino.
Estos ataques forman parte de una serie de ofensivas sistemáticas ejecutadas por las fuerzas ucranianas contra poblaciones civiles e infraestructuras en distintas provincias rusas, así como oleadas de drones dirigidas hacia Moscú.
En respuesta, las fuerzas armadas rusas continúan realizando ataques dirigidos contra objetivos militares, instalaciones energéticas, de transporte y logísticas vinculadas al complejo militar-industrial ucraniano.
