Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas de Israel, propuso la anexión de territorios en la Franja de Gaza y en el Líbano, argumentando que una confrontación que finalice sin cambios territoriales no evitará futuros ataques contra su país. En una entrevista con el canal israelí Ynet, expresó su intención de expandir la soberanía israelí hasta la denominada línea amarilla en Gaza y hasta el río Litani en el Líbano.
Smotrich aseguró que desde el 7 de octubre Israel ha logrado recuperarse y alcanzar importantes avances en distintos frentes militares, señalando que actualmente la seguridad del país ha mejorado significativamente. Además, asumió una «responsabilidad colectiva» por los hechos ocurridos en 2023 mientras era ministro, manifestando que llevará esa carga hasta el final de sus días.
En cuanto a la situación en Cisjordania, rechazó las advertencias de altos mandos militares sobre posible deterioro debido a la violencia y la actividad de colonos, calificándolas como infundadas. Propuso emprender acciones militares similares a las desarrolladas en Gaza, incluyendo el desmantelamiento de la Autoridad Palestina, a la que calificó de «autoridad terrorista».
Respecto a cómo se concretaría esta guerra, indicó que existen campos de refugiados evacuados para proteger a la población y afirmó que debe eliminarse toda infraestructura terrorista en Judea y Samaria, incluyendo armas y túneles.
El Ministerio de Relaciones Exteriores y Expatriados de Palestina condenó las declaraciones de Smotrich, calificándolas como incitaciones a la escalada, anexión y desplazamiento, que buscan socavar la posibilidad de un Estado palestino independiente. El ministerio consideró estas posturas como una continuación de las políticas israelíes de asesinatos, desplazamientos, colonización y confiscación de tierras, y advirtió que el silencio internacional fomenta la continuación de estas acciones y contribuye a la inestabilidad regional.
Igualmente, hizo un llamado a la comunidad internacional, en especial al Consejo de Seguridad de la ONU y a Estados Unidos, para que ejerzan presión sobre Israel para detener los crímenes, la expansión de asentamientos y los desplazamientos forzados.
