Este domingo, cerca de 49,000 personas se volcaron a las calles de París, Marsella, Lyon y otras ciudades francesas para manifestarse en contra de una polémica ley que otorga presunción de legítima defensa a policías y gendarmes que usen su arma reglamentaria en intervenciones.
Entre las consignas desplegadas en las protestas se podían leer frases como «Nuestras vidas merecen ser vividas, no destruidas. ¡No a la licencia para matar!» y «Más poder = más brutalidad policial». Los manifestantes expresaron con fuerza su rechazo a lo que consideran un aumento injustificado de la violencia policial.
Durante las movilizaciones, se registraron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, estas últimas respondieron con gases lacrimógenos para dispersar a la multitud.
Este proyecto de ley fue aprobado en julio por la Asamblea Nacional, aunque todavía debe ser revisado y votado por el Senado para convertirse en ley definitiva.
