El presidente de Argentina, Javier Milei, expuso este miércoles en la 81.ª Asamblea General de la ONU su postura sobre la disputa por las Islas Malvinas, denunciando la postura de la organización internacional de ignorar el conflicto. Milei también mencionó las Georgias del Sur, Sandwich del Sur y las aguas circundantes como parte del reclamo argentino.
El mandatario advirtió que su gobierno no esperará las decisiones de la ONU y adelantó que implementará medidas concretas bajo una defensa pacífica y firme del territorio. En su discurso, subrayó: “Malvinas es para nosotros una causa nacional”.
Asimismo, criticó al Reino Unido por considerar ilegales e ilegítimas las actividades comerciales que algunas empresas están realizando en la zona, e instó a retomar las negociaciones para encontrar una solución pacífica al conflicto.
El pronunciamiento se produjo en un contexto de tensiones renovadas entre Argentina y Reino Unido debido a la explotación de hidrocarburos cerca del archipiélago. En semanas recientes, el gobierno argentino inició sanciones contra decenas de personas y firmas involucradas en estas actividades y presentó al Congreso un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional para reforzar el control sobre la explotación de recursos sin autorización.
Milei ya había abordado esta reclamación en intervenciones previas ante la ONU, donde también cuestionó el funcionamiento del organismo y llamó a que retome sus principios fundacionales.
Durante su estadía en Nueva York, además de su participación en la Asamblea General, Miles tiene programadas reuniones con funcionarios, políticos y empresarios para tratar temas relacionados con economía, seguridad y política exterior, antes de regresar a Argentina.
