El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se pronunció este martes sobre los recientes ataques perpetrados contra el oleoducto Este-Oeste en Arabia Saudita. En una entrevista, al ser cuestionado respecto al aumento en los precios del petróleo, Rubio atribuyó gran parte de esta subida a la ofensiva de los hutíes contra esa infraestructura, que obligó a las autoridades sauditas a suspender temporalmente su funcionamiento.
Rubio explicó que, aunque aún queda petróleo en el sistema, los mercados reaccionan con cautela ante la posibilidad de una reducción en el suministro de crudo proveniente de Arabia Saudita en el futuro inmediato.
El oleoducto Este-Oeste cumple un rol estratégico para Riad, puesto que permite transportar cerca de cuatro millones de barriles de petróleo diarios, equivalente al 4 por ciento del suministro mundial, hacia el puerto de Yanbu. Esta vía representa una ruta alternativa para exportar crudo evitando el estrecho de Ormuz, que enfrenta bloqueos y tensiones.
Estos ataques forman parte de la escalada de conflictos en la región, en la cual las repercusiones se reflejan de forma directa en los mercados energéticos internacionales.
