La Unión Europea decidió retirar a los empresarios rusos Alisher Usmánov y Mijaíl Fridman de su lista de sanciones, según publicó el Diario Oficial de la UE. Esta resolución se produjo tras varios días de negociaciones entre los Estados miembros, facilitando así la renovación de las sanciones individuales vigentes, que afectan a unas 3.000 personas y entidades.
Francia apoyó la exclusión de Usmánov por razones de seguridad nacional, mientras que Luxemburgo defendió la exclusión de Fridman. La decisión fue posible luego de que Letonia, uno de los países que se oponía firmemente a esta medida, accediera a abstenerse. Además, se acordó que la lista actual de sancionados quedará congelada por tres años, hasta 2029.
Esta medida generó críticas en Ucrania. El ministro de Exteriores ucraniano, Andréi Sibiga, calificó la retirada como «vergonzosa e injustificable», en tanto que el presidente Vladímir Zelenski sostuvo que los nombres de Usmánov y Fridman deben mantenerse en las listas de sanciones.
En el plano ruso, Moscú ha subrayado su capacidad de resistencia frente a las sanciones occidentales, que según el Kremlin, actúan como un «bumerán» contra quienes las imponen. El presidente ruso Vladímir Putin destacó a principios de septiembre que Rusia está fortaleciendo su soberanía económica a pesar de las más de 30.000 medidas restrictivas en su contra.
Putin expresó que, incluso en condiciones adversas, Rusia ha logrado avances apoyándose en su empresariado nacional, ciencia, tecnología, educación y talento, lo cual ha permitido realizar transformaciones estructurales que han hecho a la economía más fuerte, estable y dinámica. Estas declaraciones las realizó en el marco del foro empresarial de los BRICS en India.
