Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano y directora del Departamento General del Comité Central del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte, emitió una dura señal hacia Washington y sus socios luego del ejercicio naval multinacional Pacific Vanguard 2026 efectuado cerca de Guam. La funcionaria advirtió que cualquier violación significativa a la soberanía militar o a la seguridad nacional de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) provocará una respuesta plena según los mandatos constitucionales, activando «todos los medios disponibles» para neutralizar la amenaza. Además, reafirmó que el desarrollo de la disuasión nuclear norcoreana continuará sin posibilidad de retroceso.
Kim Yo-jong atribuyó el deterioro de la estabilidad en la península coreana y el ámbito Asia-Pacífico a las constantes maniobras conjuntas entre Estados Unidos, Japón y Corea del Sur. Considera que la multiplicación de estos ejercicios militares busca que Washington mantenga su dominio global y sostenga una confrontación entre bloques mediante el uso de sus aliados como plataformas de presión contra la RPDC.
Frente a la creciente presencia militar occidental, expresó con ironía que la agresividad de EE. UU. justifica y fortalece la política defensiva de Pionyang, al impulsar su ritmo acelerado de rearme. Asimismo, enfatizó que este incremento sin precedentes en las acciones hostiles del Pentágono obliga a la RPDC a superar récords en su capacidad de respuesta táctica, la cual calificó como proporcional y de carácter marcadamente ofensivo.
