En medio del incremento de tensiones en la región, Israel está adoptando medidas anticipatorias ante la posibilidad de un conflicto con Irán. Esta acción ocurre en un contexto de constantes intercambios de amenazas entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Las autoridades de seguridad israelíes consideran que la actual situación entre Washington y Teherán representa un momento de alta tensión. Según informes del canal 12 de la televisión israelí, aunque hay intentos de reactivar las negociaciones diplomáticas, en caso de no prosperar, la situación podría deteriorarse rápidamente.
Un alto responsable en seguridad declaró que la situación es frágil y difícil de predecir, enfatizando que Irán no parece dispuesto a ceder. Además, alertó que la situación podría salirse de control.
Fuentes de inteligencia indican que si no se logra avanzar en las negociaciones o Irán percibe manipulaciones, podrían ejecutar ataques preventivos contra objetivos estadounidenses en Oriente Medio, seguido de acciones contra Israel.
Ante esta posibilidad, las fuerzas de seguridad israelíes han puesto en marcha un despliegue considerable, aumentando los niveles de alerta y preparándose para responder, en coordinación con Estados Unidos.
Este ambiente de tensión surge en paralelo a recientes acontecimientos en las relaciones entre Irán y Estados Unidos, que incluyen la entrega de siete condiciones por parte de Teherán para iniciar negociaciones. Estas exigencias, comunicadas a Washington a través de Catar, incluyen el fin de todos los conflictos bélicos, la liberación de activos iraníes congelados, el levantamiento del bloqueo naval y el compromiso de no injerencia en asuntos internos iraníes, señaló Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní.
Por otro lado, Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní, manifestó que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que Estados Unidos acepte dichas condiciones y cumpla con sus compromisos.
Por su parte, Donald Trump indicó que se encuentra en una «fase de toma de decisiones» sobre Irán, evaluando tres alternativas: la destrucción total, la imposición de sanciones económicas o un acuerdo diplomático. También manifestó su disposición a reunirse con el presidente iraní, Masud Pezeshkian, durante la Asamblea General de la ONU esta semana.
