Las Fuerzas Armadas iraníes detuvieron a 19 barcos que intentaban transitar por vías no autorizadas en el estrecho de Ormuz durante las últimas dos noches, informó la agencia Fars. El sábado fueron interceptados siete buques, mientras que la noche anterior 12 embarcaciones fueron detenidas por violar las rutas establecidas.
Estos incidentes se producen tras la declaración del presidente estadounidense, Donald Trump, quien afirmó tener «control total» sobre el estrecho, una afirmación rechazada por Teherán, que la calificó de falsa.
Las autoridades iraníes habían advertido que cualquier nave que no respete las rutas designadas enfrentará la acción de sus fuerzas militares.
Este contexto se desarrolla en medio de un conflicto que se ha extendido casi ocho meses entre Irán y Estados Unidos, con el aumento reciente de tensiones y el intento iraní por establecer condiciones para eventuales negociaciones.
Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, informó que Teherán presentó a Washington siete requerimientos para iniciar conversaciones, entre ellos el cese de hostilidades, la liberación de activos iraníes congelados, el levantamiento del bloqueo naval y la garantía de no interferencia en asuntos internos. Estas condiciones fueron transmitidas a través de Catar, y se espera respuesta por parte del presidente estadounidense.
Por otro lado, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, declaró que el estrecho de Ormuz no será reabierto hasta que Estados Unidos acepte dichas condiciones y cumpla los compromisos acordados.
Desde Washington, Donald Trump manifestó estar en una «fase de toma de decisiones» sobre la situación con Irán, contemplando tres opciones: aniquilar Irán, permitir que su economía colapse o alcanzar un acuerdo. Asimismo, expresó su disposición para reunirse con Pezeshkian en el marco de la Asamblea General de la ONU que se celebra próximamente en Nueva York.
