Las fuerzas iraníes realizan ataques a drones navales estadounidenses en el estrecho de Ormuz con el objetivo de recolectar información sobre las capacidades de vigilancia de Estados Unidos y descubrir métodos para evadir sus sistemas defensivos, según especialistas del sector.
Cameron Chell, director ejecutivo de la empresa estadounidense fabricante de drones Draganfly, señaló que las operaciones iraníes de captura de drones están altamente coordinadas y son intencionadas. Capturar un dron proporciona a Teherán una ventaja inmediata, ya que permite entender cómo opera Estados Unidos en términos de vigilancia y así desarrollar tácticas para contrarrestar esos sistemas.
Aunque un análisis de los drones capturados podría no revelar información clasificada específica, ofrece una visión del entorno operacional que puede traducirse en un beneficio táctico relevante. Además, esta inteligencia parcial contribuye a construir escenarios para posibles planes de ataque y operaciones futuras conociendo el accionar estadounidense.
Chell destacó la importancia que tiene para Irán examinar los sensores avanzados incorporados en los drones estadounidenses, incluso si solo tienen un breve lapso para hacerlo antes de retirarse. Esta observación les brinda una comprensión global del funcionamiento de la infraestructura de inteligencia, como por ejemplo la de la Armada estadounidense.
