El gobierno de Irán emitió una dura respuesta este martes ante el viaje secreto del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a Abu Dabi. A través de un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, Teherán condenó enérgicamente la presencia de Netanyahu en Emiratos Árabes Unidos y alertó sobre las «consecuencias muy peligrosas» que este hecho podría provocar en una región que describen como extremadamente frágil.
La Cancillería iraní atribuyó esta situación a la «agresión deliberada del régimen sionista» contra el pueblo iraní, así como a la «mezcla de ocupación y genocidio» en territorios bajo control israelí, especialmente en Palestina y Líbano. El comunicado calificó a Netanyahu como un «criminal con las manos manchadas de sangre» y destacó que está siendo juzgado en tribunales internacionales, señalando que su presencia en la región resulta alarmante.
Asimismo, el Ministerio de Exteriores iraní instó a los países del Medio Oriente a reconocer los riesgos y amenazas que implica la visita de Netanyahu, advirtiendo que puede afectar la paz y seguridad colectiva. También se hizo un llamado a los líderes regionales para evitar que sus territorios sean utilizados como plataformas para acciones desestabilizadoras.
Sobre la visita, se informó que Netanyahu viajó en un jet privado este domingo a Abu Dabi, donde se reunió con el presidente emiratí Mohammed bin Zayed. Según fuentes cercanas, el objetivo del viaje habría sido negociar un rechazo público a un informe del diario israelí Haaretz, que señalaba que la inteligencia emiratí advirtió a Israel sobre el ataque del 7 de octubre de 2023, información que supuestamente Netanyahu no compartió con sus fuerzas de seguridad, dificultando la prevención del ataque.
Se espera que en las próximas horas se brinden más detalles sobre estas negociaciones y sus implicaciones para la región.
