El portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, Hossein Mohebbi, advirtió este martes que Irán defenderá contundentemente cualquier ataque estadounidense contra la montaña Pickaxe, ubicada a aproximadamente 225 kilómetros al sur de Teherán, o contra cualquier otra zona del país. Aunque Mohebbi no confirmó la existencia de instalaciones en esa montaña, subrayó que cualquier agresión será enfrentada con firmeza.
El vocero declinó revelar detalles sobre los sistemas de defensa iraníes, argumentando que se trata de información militar sensible. Además, señaló que Irán prefiere no promover estrategias defensivas o ofensivas de manera pública ni recurrir a propaganda exagerada.
Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró su amenaza de atacar la montaña Pickaxe si se detecta actividad sospechosa en el sitio. «Podríamos destruir el monte Pickaxe. No hemos visto mucha actividad allí, pero si la hay, actuaremos de inmediato», afirmó.
Estas tensiones ocurren en medio de contactos entre Washington y Teherán destinados a encontrar una solución al conflicto. Trump mencionó que sus asesores Steve Witkoff y Jared Kushner sostuvieron una reunión considerada «muy productiva» con representantes iraníes, y anticipó que tendrá lugar un nuevo encuentro próximamente.
La montaña Pickaxe ha sido el centro de especulaciones que apuntan a que alberga un complejo relacionado con el programa nuclear iraní. Informes de inteligencia israelí y del Organismo Internacional de Energía Atómica indicaron la posible instalación de centrifugadoras de enriquecimiento de uranio en túneles profundos, aunque sin evidencia concluyente.
En 2025, durante la denominada guerra de los Doce Días, Estados Unidos intentó destruir la montaña en la operación Martillo de Medianoche, pero el cerro permaneció intacto.
Las autoridades iraníes mantienen que su programa nuclear es pacífico, orientado a generar energía para la medicina, la agricultura, la conservación de alimentos y la investigación científica, sin fines militares.
