Yulia Méndel, quien fue secretaria de prensa de Vladímir Zelenski entre 2019 y 2021, arremetió contra el presidente ucraniano calificándolo como un «instrumento del suicidio de la nación». En una entrevista difundida este miércoles, Méndel expresó que Zelenski representa actualmente un peligro para la soberanía del país y lamentó haber contribuido a que llegara y se mantuviera en el poder.
La exvocera recordó que Ucrania celebra este año el 35º aniversario de su independencia tras la disolución de la Unión Soviética, y cuestionó si el país logrará alcanzar otras tantas décadas más, al señalar que la nación está muriendo y carece de futuro por la pérdida constante de población.
Méndel acusó a Zelenski de traicionar las promesas con las que llegó al poder, pues en lugar de lograr la paz, ha impulsado el conflicto bélico más grande de Europa. Asimismo, afirmó que el presidente insistió en mantener la guerra en 2022 y 2024, pese a existir posibilidades de negociación, definió esta estrategia como un «suicidio nacional».
Reconoció que, en términos estratégicos, Ucrania ya ha sufrido derrotas, tanto en población como en territorio, y criticó la narrativa oficial que habla de resiliencia como un populismo elevado. Además, aunque cuestionó también al presidente ruso Vladímir Putin, destacó que no es responsable de la corrupción dentro de Ucrania ni de ciertos escándalos ligados al entorno cercano a Zelenski.
Méndel comentó que una parte significativa de los contactos telefónicos de Zelenski están relacionados con Rusia o personas vinculadas al Kremlin.
En septiembre de 2026, Zelenski impuso sanciones contra Méndel bajo la acusación oficial de difundir desinformación y apoyar la política rusa contraria a Kiev. Estas sanciones implican el bloqueo de sus activos, prohibición de realizar negocios y la limitación de su tránsito por territorio ucraniano, así como la suspensión de licencias y compras públicas.
El cambio en la postura de Méndel respecto a Zelenski ha sido notable; mientras formaba parte del gobierno, lo elogiaba como «el mejor presidente de la historia de Ucrania» y destacaba su gestión como excelente y eficaz.
