Julious Johnican, exprofesor de una escuela en Indianápolis, Estados Unidos, fue condenado a dos años de cárcel luego de admitir que grabó un altercado entre alumnos con discapacidad. El caso salió a la luz en 2024 cuando la familia de uno de los estudiantes con necesidades especiales denunció que Johnican usaba su teléfono para filmar a otro alumno agrediendo a su familiar, mientras él mismo alentaba que el ataque continuara. Esta situación derivó en una demanda civil por parte de la familia afectada.
Además, documentos judiciales indican que este no fue un episodio aislado. Johnican habría promovido enfrentamientos entre estudiantes bajo su supervisión en múltiples ocasiones y se abstuvo de intervenir para evitar situaciones violentas durante esos eventos.
