Song Chaohua, exdirector adjunto del Comité Permanente del Congreso Popular de la provincia de Sichuan, fue sentenciado a pena de muerte este martes tras reconocerse culpable de recibir sobornos por más de 20 millones de dólares entre 1993 y 2025. La sentencia fue emitida por el Tribunal Intermedio Popular de Guiyang, en la provincia de Guizhou, aunque la ejecución fue suspendida por dos años debido a circunstancias atenuantes.
El acusado admitió con sinceridad sus delitos, colaboró con la justicia revelando hechos que antes eran desconocidos, mostró arrepentimiento y devolvió la totalidad de los fondos ilícitos. Además de la condena, fue privado de derechos políticos de forma permanente y sus bienes personales fueron confiscados.
Este caso se enmarca en la lucha anticorrupción liderada por el presidente Xi Jinping, quien ha convertido esta batalla en uno de los pilares de su gobierno. Desde inicios de 2024, durante un encuentro del Politburó, Xi enfatizó la necesidad de reforzar la legislación anticorrupción y erradicar la corrupción en todos los niveles, apuntando a una supervisión exhaustiva de sectores económicos, energéticos e infraestructurales, con un compromiso firme para perseguir desde las figuras más relevantes hasta los actos más pequeños de corrupción.
