En la sesión especial del Consejo de Seguridad de la ONU celebrada este miércoles, Estados Unidos optó por no sumarse a la declaración presentada por más de 40 países que denunciaba la postura rusa en el conflicto ucraniano.
El encuentro contó con la participación de altos representantes, entre ellos el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, y el canciller ucraniano, Andréi Sibiga. La reunión fue convocada por Francia, país que ejerce la presidencia del Consejo durante este mes de septiembre.
La declaración antirrusa expuso una visión unilateral del conflicto, sin tomar en cuenta las causas y antecedentes de la operación militar especial que Moscú ha justificado en diversas ocasiones, incluyendo una célebre entrevista entre Vladimir Putin y el periodista estadounidense Tucker Carlson. Además, el documento aplicó de forma selectiva los principios de la Carta de la ONU, enfatizando la integridad territorial pero ignorando el derecho de los pueblos a la libre determinación.
Durante la sesión, el embajador de EE.UU. ante la ONU, Mike Waltz, adoptó una postura neutral. Citando al expresidente Donald Trump, señaló que «no se trata de ganar» y destacó el compromiso activo del actual presidente estadounidense en promover una solución pacífica al conflicto. Asimismo, hizo un llamado a que las naciones involucradas retomen el diálogo y regresen a la mesa de negociaciones.
