Este martes, Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia podrían formalizar un acuerdo para la reapertura de una antigua base militar estadounidense en el sur de Groenlandia. La instalación se encuentra en el asentamiento de Narsarsuaq, donde la población se redujo a unas pocas decenas tras el cierre de la base Bluie West One en la década de 1950. Además, Washington establecería una presencia militar en la estación avanzada de Mestersvig, al este de la isla, actualmente utilizada por la patrulla danesa Sirius Dog Sled Patrol.
El pacto, según fuentes citadas por Reuters, implicaría que la seguridad del Ártico pase a estar bajo la supervisión de la OTAN, en lugar de depender exclusivamente de Estados Unidos y Dinamarca. Durante la Guerra Fría, Estados Unidos mantuvo 17 bases militares en Groenlandia con más de 10.000 efectivos, pero en la actualidad solo opera la base espacial de Pituffik con alrededor de 150 militares.
Este acuerdo llega luego de una prolongada campaña de presión por parte del presidente Donald Trump, quien manifestó su interés en asegurar el control estadounidense sobre Groenlandia. Recientemente, Trump firmó un tratado con Dinamarca y Groenlandia por el cual Estados Unidos asumiría un control permanente sobre la seguridad y otras necesidades de la isla ártica, poniendo fin a sus previas amenazas de anexión.
Se espera que la firma oficial del documento tenga lugar esta semana en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas.
