Nicholas Brandram, un banquero británico vinculado a la investigación del incidente conocido como el «empujón de Putney», fue encontrado sin vida la noche del martes en su residencia ubicada en Chiswick, oeste de Londres.
El suceso original ocurrió en 2017 cuando, en una zona peatonal del puente de Putney, un corredor empujó a una mujer justo delante de un autobús en movimiento. Afortunadamente, la víctima sobrevivió gracias a la rápida reacción del conductor, quedando el episodio registrado en video.
La Policía Metropolitana cerró la pesquisa en 2018 sin identificar al responsable, pero Brandram, de 44 años y exejecutivo del banco HSBC, fue arrestado en junio de este año por sospechas de intento de daño corporal grave, y posteriormente liberado bajo fianza sin restricciones.
La familia del banquero siempre negó su implicación en el hecho, alegando ausencia de evidencia forense que lo ubicara en el lugar y momento de los hechos, y denunciaron una fuerte presión y humillación que afectaron su salud mental debido a la investigación, calificándola de innecesaria.
Las autoridades informaron que la muerte de Brandram se considera inesperada, aunque no hay indicios que señalen causas sospechosas en este momento.
