Un informe reciente del Climate Impact Lab, que cuenta con expertos de la Universidad de California en Berkeley, el Energy Policy Institute de la Universidad de Chicago, Rhodium Group y la Universidad de Rutgers, advierte que el fenómeno climatológico conocido como ‘Súper Niño’ tiene el potencial de causar alrededor de 451,000 muertes debido a las altas temperaturas.
Este reporte señala que el número de fallecimientos se suma a los efectos devastadores ya asociados a sequías, incendios e inundaciones. Estos eventos son consecuencia de cambios en los patrones ambientales que elevan las temperaturas y alteran los ciclos de lluvia, provocando que el evento climático sea el más intenso registrado hasta la fecha. Michael Greenstone, cofundador del laboratorio, destacó la importancia de recordar que estas cifras representan la pérdida de vidas humanas, compuestas por individuos que forman parte de familias y comunidades.
El estudio indica que este balance supera en aproximadamente 65 veces las muertes provocadas por desastres recientes a nivel global y que el mayor impacto se concentrará en el Sur Global entre junio de 2026 y febrero de 2027. La región del Sahel en África podría registrar 66,800 muertes, siendo Nigeria responsable de casi la mitad. Otros países afectados incluyen Sudán, Níger y Chad. En el Sudeste Asiático, Indonesia proyecta 19,300 muertes, mientras que Filipinas, Vietnam, Tailandia y Camboya juntas alcanzarían un número similar. En India se estiman 15,800 decesos y Brasil sería el país sudamericano más afectado con 13,300 muertes.
Michael Greenstone enfatizó que este reporte pretende incentivar acciones preventivas que permitan salvar decenas de miles de vidas en las próximas semanas, especialmente en las zonas más vulnerables. Para ello, recomienda la implementación de sistemas de alerta temprana y centros de enfriamiento, además de integrar estas medidas con programas existentes de seguridad alimentaria.
Los investigadores también destacan que este fenómeno debe ser interpretado como una advertencia sobre los retos futuros que plantea el cambio climático. Es necesario desarrollar tecnologías de refrigeración accesibles y mejorar la precisión de los pronósticos meteorológicos para proteger a las zonas expuestas.
Tamma Carleton, coautora del estudio, advierte que es urgente movilizar recursos para diseñar y aplicar herramientas de preparación que puedan salvar vidas en el futuro cercano. Además, el equipo de investigación prevé actualizar las proyecciones de mortalidad conforme avance el ciclo climático.
