El costo del diésel en Estados Unidos alcanzó un nuevo récord al situarse en 6,4866 dólares por galón el 19 de septiembre, superando el máximo anterior de 5,8159 dólares registrado en junio de 2022. Este incremento representa una notable alza en relación con el precio de hace un mes, que era de 5,3715 dólares, y el del año pasado, cuando costaba 3,7121 dólares.
Este aumento se vincula con tensiones geopolíticas, especialmente tras los ataques de Estados Unidos y Tel Aviv contra Irán a finales de febrero, que han provocado un incremento superior al 60% en los precios del diésel desde entonces. El alza se debe, en parte, al encarecimiento del petróleo crudo, elemento principal en la producción de combustibles refinados, derivado de interrupciones en la cadena de suministro y la congestión en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte de petróleo en Oriente Medio.
El incremento en el precio del diésel afecta directamente a los costos de transporte en el país, ya que gran parte del transporte de bienes y distribución funciona con este combustible. Además, es esencial para la maquinaria pesada y sectores industriales clave, lo que puede generar un efecto dominó sobre los costos empresariales, la inflación y las finanzas de los inversores, según especialistas en economía.
