Microsoft y OpenAI reconocieron tener serias reservas respecto al empleo de millones de artículos periodísticos para entrenar sus sistemas de inteligencia artificial, según documentos judiciales divulgados recientemente.
En 2023, empleados de Microsoft discutieron si el trabajo realizado por OpenAI podría considerarse «el mayor robo de mano de obra en la historia de la humanidad», advirtiendo que estas prácticas podrían generar un «círculo vicioso» que afectaría también la calidad de los grandes modelos de lenguaje.
El personal de OpenAI expresó inquietud sobre el impacto que tecnologías como ChatGPT podrían tener en la lectura de noticias tradicionales, con un memorando donde su líder de desarrollo, Nick Turley, señaló en 2023 que la IA representa una «amenaza existencial» para las editoriales. En 2024, afirmó que los modelos de IA serán cada vez más sustitutivos a medida que mejoren.
Estos documentos se hicieron públicos en el contexto de una demanda interpuesta por The New York Times y otros 11 medios, que acusan a OpenAI y Microsoft de infringir derechos de autor al utilizar sin autorización ni compensación millones de artículos para entrenar sus IA.
Microsoft y OpenAI sostienen que los textos originales fueron transformados significativamente por la inteligencia artificial, generando obras nuevas y argumentan que ese uso es legítimo bajo la legislación vigente. Un portavoz de Microsoft explicó que los documentos presentados ante el tribunal detallan cómo estos usos transformadores se ajustan a la ley de derechos de autor y resaltó que su herramienta Copilot no reemplaza el trabajo periodístico de los medios.
