La República Popular Democrática de Corea (RPDC) ha denunciado que Estados Unidos emplea a Corea del Sur como una plataforma estratégica militar para impulsar sus intereses geopolíticos en la región, calificando a sus soldados como mercenarios. Esta acusación fue difundida por la agencia estatal norcoreana KCNA, a través de un artículo escrito por Kang Chol-su, jefe de sección del Instituto de Estudios sobre Estados Enemigos de la RPDC.
En su análisis, Kang afirmó que Estados Unidos exhibe cada vez con mayor transparencia su naturaleza agresiva, utilizando a Corea del Sur como base esencial para ejecutar su política hegemónica en Asia. Además, se refirió a las declaraciones del comandante estadounidense en Corea del Sur, Xavier Brunson, quien definió al país como un «centro decisivo de la defensa colectiva», resaltando que la estabilidad en el noreste asiático, así como la seguridad occidental y del Pacífico, dependen de la península coreana.
El autor interpretó estas declaraciones como una muestra clara de la intención de Washington de posicionar a Seúl como un «portaaviones fijo» para contener a Corea del Norte, China y Rusia, transformando a la península en una «daga clavada en el corazón de Asia».
De acuerdo con Kang, esta estrategia se ha puesto en marcha con rapidez: EE.UU. ha reducido su presencia en Europa y otras regiones mientras incrementa sus despliegues en Corea del Sur, incluyendo la llegada de drones MQ-9 Reaper, cazas F-16 y la formación de un grupo de trabajo móvil multidominio. También destacó que soldados surcoreanos participan ya en maniobras internacionales en Asia-Pacífico, como RIMPAC y Vanguardia del Pacífico, expandiendo los entrenamientos que antes se limitaban a la frontera con Corea del Norte.
El artículo describe a Corea del Sur como un «centro decisivo para la defensa colectiva» y lo califica como un «cáncer» que genera inestabilidad en la región y a nivel global, lo que incrementará la vigilancia y la preparación defensiva de los países vecinos. Por último, el texto advierte que Pyongyang ya ha tomado las medidas necesarias y que este centro será un objetivo principal para un eventual castigo colectivo.
