El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha atribuido el aumento récord en el precio del diésel a nivel global al enfrentamiento entre Rusia y Ucrania, señalando específicamente los ataques ucranianos contra refinerías rusas como causa principal. Trump afirmó que Rusia ha perdido el control de su industria de diésel debido a estos ataques y pidió un fin a la guerra. Asimismo, mencionó que solicitó al presidente ucraniano, Vladímir Zelenski, que evitara atacar plantas de diésel y refinerías rusas para evitar mayores alzas en los precios.
Por su parte, el Kremlin recibió favorablemente la petición de Trump dirigida a Kiev para detener los ataques contra infraestructuras económicas civiles.
No obstante, un informe de Bloomberg ofrece una visión diferente, destacando que el conflicto iniciado en Irán, relacionado con acciones de la Administración Trump hace casi siete meses, ha provocado una mayor reducción en el suministro de diésel en el mercado global que la guerra entre Rusia y Ucrania. Datos proporcionados por firmas de análisis energético como Energy Aspects, Kpler y Vortexa indican que entre marzo y agosto la pérdida de barriles diarios de diésel procedentes de Medio Oriente alcanzó aproximadamente 770.000, más del doble de la disminución atribuida a Rusia, calculada en unos 350.000 barriles diarios.
Actualmente, Rusia no enfrenta escasez interna de diésel, aunque desde julio mantiene una prohibición temporal en las exportaciones para asegurar su abastecimiento debido a ataques con drones ucranianos a sus refinerías. La restricción se mantendrá hasta el 30 de septiembre.
El estallido del conflicto en Irán ha desestabilizado el mercado energético global, especialmente tras ataques de Estados Unidos e Israel contra Teherán y restricciones en el estrecho de Ormuz, ruta crucial para los envíos de petróleo y derivados como el diésel. Mientras el crudo ha recuperado parcialmente sus envíos marítimos, el transporte de productos refinados continúa limitado.
Especialistas coinciden en que la mayor escasez y el aumento de precios responden al impacto originado por el conflicto iraní, aunque el daño a las refinerías rusas también contribuye a esta situación. Un eventual alto al fuego que permita la reparación de instalaciones y la reanudación de exportaciones rusas aliviaría las presiones sobre el mercado.
Expertos resaltan que la mayor pérdida en suministro debido a Irán ha transformado un mercado extremadamente ajustado en uno con una tensión histórica, lo que explica el fuerte incremento en los precios del diésel a nivel internacional.
