James Groves, un hombre de 51 años conocido también como April, ha recibido una sentencia de más de dos décadas de cárcel en el Reino Unido después de ser declarado culpable de haber violado en nueve ocasiones a una niña vulnerable. El caso fue juzgado en el Tribunal de la Corona de Bristol, donde Groves enfrentó 18 cargos por delitos sexuales contra menores y un intento de pervertir el curso de la justicia.
Las autoridades lo describieron como un agresor manipulador que durante varios años abusó sexualmente de la víctima, ganándose su confianza para luego someterla a estos actos. La joven sufrió un trauma profundo, relatando que perdió su infancia y que actualmente es solo una sombra de sí misma. Su valiente testimonio fue fundamental para lograr la condena.
El caso se inició tras la detención de Groves por mantener comunicaciones inapropiadas con un menor. La policía señaló que el agresor usaba un patrón de abuso prolongado para controlar a la víctima.
