Las importaciones de oro en China han alcanzado un nivel histórico durante los primeros ocho meses del año, superando las 1.000 toneladas, una cifra mayor a la total registrada en 2025, según datos aduaneros.
El alto interés de los inversores ha generado que los precios del oro en el país asiático se mantengan ligeramente por encima de los valores internacionales, lo que ha incentivado el incremento de las compras. Además, la apreciación del yuan desde principios de año ha jugado un papel clave, facilitando unas condiciones más favorables para la importación del metal precioso y permitiendo la ampliación de las cuotas comerciales.
Las inversiones en fondos cotizados (ETF) vinculados al oro también crecieron, con un aumento del 18 % hasta alcanzar unas 44 toneladas incorporadas hasta agosto, según reportó la Bolsa de Oro de Shanghái. Esta tendencia se mantiene desde comienzos de 2026, cuando una baja del precio del metal desde su máximo histórico en enero motivó a los inversores a intensificar sus compras.
En agosto, el banco central chino protagonizó la mayor adquisición mensual de lingotes desde 2023. China continúa siendo el principal comprador mundial de oro, impulsado por la incertidumbre económica y una oferta de otras opciones de inversión relativamente limitada en comparación con otros mercados.
