Los grupos de narcotráfico latinoamericanos, en particular los mexicanos, están reclutando a excombatientes colombianos con experiencia en el conflicto de Ucrania para aplicar sus conocimientos en el manejo de drones, según reporta The Washington Post con base en una evaluación estadounidense y testimonios de funcionarios en EE.UU. y México.
Algunas organizaciones criminales envían a individuos a luchar en Ucrania con contratos de un año para que adquieran entrenamiento militar en el manejo de tecnología bélica, incluso utilizando amenazas contra sus familiares para garantizar su regreso.
En la frontera entre Estados Unidos y México, las autoridades han interceptado y derribado más de 300 drones operados por estos cárteles. Estas organizaciones emplean drones para vigilar a las fuerzas de seguridad y establecer rutas de contrabando. Asimismo, están investigando técnicas avanzadas, como la alteración de frecuencias de radio para evadir sistemas de defensa, además de invertir en drones con mayor autonomía y capacidad para transportar explosivos.
Esta evolución tecnológica supone un desafío significativo para Estados Unidos, dificultando las estrategias implementadas durante la administración de Donald Trump para controlar el narcotráfico y reducir la entrada de drogas al país.
La evaluación resalta que tanto las autoridades antinarcóticos de Estados Unidos como de México carecen de la preparación necesaria para enfrentar la creciente sofisticación técnica que presentan los cárteles en el uso de drones.
