El Bundesbank, banco central de Alemania, proyecta que la inflación en el país permanecerá alta debido principalmente al incremento en los precios de la energía provocado por el conflicto en Oriente Medio, así como a las reformas en el sector sanitario.
Según el reporte mensual del organismo, la inflación alcanzó un 2,9 % en agosto y se mantendrá elevada en el corto plazo. Este comportamiento está motivado por los elevados costos del combustible y otros productos derivados del petróleo, las reducidas reservas de gas, y la posible repercusión de estos aumentos en el resto de la economía.
Además, el Bundesbank prevé que las reformas en el sistema de salud y las modificaciones en el abastecimiento de medicamentos contribuirán a un aumento temporal de la inflación, estimado en alrededor de 0,5 puntos porcentuales durante la primera mitad de 2027.
