Entre el 16 y el 18 de septiembre, Kim Jong-un, líder supremo de la República Popular Democrática de Corea, realizó inspecciones en diversas empresas estratégicas del sector armamentístico. La agencia estatal KCNA informó que su visita tuvo como objetivo supervisar la fabricación de material militar y ordenar un incremento sostenido de la capacidad productiva junto con la modernización tecnológica.
Durante las inspecciones, Kim manifestó una «gran satisfacción» por el cumplimiento de metas relacionadas con indicadores militares de «urgente importancia». Además, destacó que el desarrollo de una «poderosa fuerza de artillería» constituye el elemento central para fortalecer la capacidad del país en términos de disuasión y guerra.
El líder norcoreano instó a acelerar la expansión de la producción, incrementar la integración de la inteligencia artificial en los sistemas ofensivos y defensivos, así como avanzar en los procesos de automatización de la industria armamentística.
