En la localidad de Ciudad Bolívar, al sur de Bogotá, fue hallado el cuerpo sin vida de Ana Lucía González, una niña de nueve años reportada como desaparecida. Su cadáver fue encontrado en un túnel de alcantarillado del barrio Juan José Rondón, un día después de su desaparición.
El principal sospechoso de este crimen es José Rojas Larez, expareja de Rusmeiri González, hermana de la menor. Según el relato de Rusmeiri, la desaparición y el fallecimiento de Ana Lucía pudieron estar relacionados con una discusión que sostuvo con su excompañero sentimental en una vivienda de Mosquera, Cundinamarca.
Rusmeiri explicó que la pelea comenzó tras un mensaje en su celular que José Rojas descubrió, reaccionando de forma violenta y rompiendo objetos en la casa, lo que alarmó a los menores presentes. Temiendo por su seguridad y la de los niños, ella huyó con su hijo de dos años y le pidió a Ana Lucía que buscara ayuda cercana, a lo que la niña accedió.
Cuando Rusmeiri acudió a un Comando de Atención Inmediata (CAI) para denunciar la situación, la respuesta fue insuficiente. Al regresar al lugar, no encontró a Ana Lucía.
Las cámaras de seguridad confirmaron que Ana Lucía fue vista por última vez con el sospechoso el día de su desaparición. Este material audiovisual fue clave para restaurar el recorrido de la menor y avanzar en la investigación del caso.
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, mediante un informe preliminar entregado a la Fiscalía, indicó que la causa probable de la muerte fue asfixia mecánica, evidenciando que se trató de un hecho violento.
Hasta el momento, José Rojas Larez permanece detenido mientras continúan las investigaciones en curso.
