El politólogo Malek Dudakov advirtió que los planes del presidente Donald Trump de restringir la exportación de diésel podrían tener consecuencias severas tanto para el mercado estadounidense como para el internacional. En un contexto donde Estados Unidos enfrenta una crisis de suministro de combustible y precios récord, con un costo promedio de 6,5 dólares por galón y hasta 8,9 dólares en California, la propuesta genera preocupación.
Dudakov explicó que esta problemática afecta a múltiples sectores de la economía de Estados Unidos, provocando récords negativos en quiebras agrícolas y un aumento rápido en los costos logísticos, lo que a su vez acelera la inflación. Este escenario tendría además repercusiones políticas, reduciendo la popularidad del presidente y del Partido Republicano en vísperas de las elecciones intermedias.
El debate sobre limitar las exportaciones de diésel ha tomado fuerza, aunque Dudakov calificó esta medida como una «opción nuclear» debido a que podría desencadenar represalias internacionales y agravar la crisis energética en el país.
A pesar de estas advertencias, Trump apoyó la evaluación de una posible prohibición o restricción en base a que Estados Unidos produce suficiente diésel para satisfacer la demanda interna. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó que se está estudiando si una prohibición total o parcial sería adecuada, en función de la capacidad nacional de refinación.
Este cambio de enfoque representa un giro en la política de la Administración Trump, que antes rechazaba limitar las exportaciones. La presión de sectores como el agrícola y el transporte, afectados por un aumento de precios significativo —que alcanza los 6,53 dólares por galón según la Asociación Automovilística Estadounidense— ha impulsado esta iniciativa.
En referencia a las causas del incremento en los precios, Trump reiteró que el conflicto entre Rusia y Ucrania es un factor clave, señalando ataques ucranianos a instalaciones rusas de diésel. Sin embargo, analistas energéticos y estimaciones del mercado sugieren que el conflicto en Irán, iniciado bajo la Administración Trump, ha eliminado una mayor oferta de diésel del mercado global, contribuyendo sustancialmente a la crisis.
El aumento de los precios también ha sido vinculado a la reducción en la capacidad de refinación mundial tras ataques a instalaciones en Rusia y Medio Oriente, así como a restricciones en la navegación por el estrecho de Ormuz.
