Durante su intervención en la Asamblea General de la ONU, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, condenó las acciones del gobierno de Israel en la Franja de Gaza, calificándolas como un genocidio contra la población palestina. Lula afirmó que generaciones enteras de palestinos llevarán el dolor y el trauma causados por estas acciones, que tienen como objetivo a mujeres y niños en Gaza.
El mandatario brasileño también señaló que los civiles israelíes han sufrido las consecuencias del radicalismo y la intolerancia derivadas de los actos terroristas cometidos por Hamás. Además, Lula criticó los esfuerzos para obstaculizar el trabajo de la Corte Penal Internacional (CPI), advirtiendo que estas medidas podrían permitir que los responsables de crímenes queden impunes.
Por otra parte, el presidente expresó su preocupación por la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania, situación que complica la viabilidad de una solución de dos Estados, la cual consideró esencial para que israelíes y palestinos puedan convivir en paz.
