El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este martes que en los últimos meses varios buques y cargamentos de petróleo vinculados a Estados Unidos han sido atacados por Ucrania en el mar Negro. Aunque añadió que probablemente estos ataques no sean intencionales, insistió en que esta situación no puede permitirse.
Por otra parte, el presidente estadounidense Donald Trump ha manifestado en repetidas ocasiones a Vladímir Zelenski, líder de Ucrania, que evite atacar refinerías y plantas de diésel rusas. Trump sostuvo que estos ataques afectan la producción y exportación del combustible, lo que contribuye a la subida global de precios y perjudica a la economía mundial.
En relación con la inseguridad en la zona del mar Negro, Rusia ha señalado que no es responsable de las provocaciones. Serguéi Lavrov, ministro de Relaciones Exteriores ruso, respondió a las solicitudes de Turquía sobre un acuerdo que garantice la seguridad de la navegación, recordando que no fueron ellos quienes iniciaron los ataques. Además, acusó a Ankara y a Washington de permanecer en silencio sobre los ataques de Ucrania contra embarcaciones y estructuras relacionadas con sus intereses.
