Donald Trump calificó este fin de semana como «no diferente de cualquier otro fin de semana» a pesar de las advertencias emitidas por varias embajadas de Estados Unidos en países de Oriente Medio, según informó Trey Yingst, corresponsal de Fox News, tras dialogar con el exmandatario.
Trump manifestó que está en «modo de decisión» respecto a Irán y aseguró que «cosas muy grandes van a suceder en un futuro no muy lejano». En sus declaraciones, el expresidente expuso tres posibles caminos: eliminar a Irán, permitir que su economía colapse o alcanzar un acuerdo, y resaltó que «más les vale a los iraníes comportarse».
Estas manifestaciones se producen tras las advertencias divulgadas por las embajadas estadounidenses en países como Arabia Saudita, Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Jordania, Kuwait, Omán, Líbano e Israel, así como por la representación virtual para Irán. Los comunicados indicaban que la escalada entre Riad y los hutíes «podría agravarse rápidamente» debido a la creciente tensión regional.
Las misiones diplomáticas recomendaron a los ciudadanos estadounidenses presentes en Oriente Medio extremar precauciones ante posibles interrupciones como cancelaciones de vuelos y cierre de espacios aéreos. En particular, se instó a no viajar a Irán bajo ninguna circunstancia.
Los enfrentamientos entre Arabia Saudita y los hutíes comenzaron en julio, poniendo fin a una frágil tregua vigente desde 2022 en Yemen. Los hutíes han intensificado sus ataques contra objetivos saudíes y controlan ahora la ciudad portuaria de Moka, localizada en la costa occidental de Yemen, reforzando su influencia sobre el estratégico estrecho de Bab el Mandeb, una vía crucial para el tránsito marítimo entre Europa y Asia.
Además, el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, vital para transportar petróleo desde las regiones orientales hasta el puerto de Yanbu en el mar Rojo y evitar el estrecho de Ormuz, ha sido blanco de varios ataques recientes que han obligado a suspender su funcionamiento. Esta infraestructura es esencial para la estabilidad energética de la región y la continuidad de exportaciones saudíes.
